PROGRAMA DE AIKIDO PARA JUNIORS de 6 a 14 años de edad:

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¿Alguna vez le propuso a sus hijos una actividad en la que no se vieran comprometidos u obligados a medir sus capacidades con sus pares? ¿Una actividad en la cual el menor pueda fortalecerse con otro menor y no contra otro? ¿En la que se respete su individualidad a la vez que sea necesario compartir para crecer? ¿Una actividad en la que sea fundamental la Alegría, que no deba derrotar a otros para sentirse bien? Aikido es esa disciplina que responde a esas preguntas.

Antes que nada tenga en cuenta que Aikido no es un deporte, pasatiempo o recreación; es una disciplina, un proceso educacional para entrenar la mente, el cuerpo y el espíritu; una disciplina que integra lo físico y espiritual con valores de vida y tiene sus propias reglas. En Aikido no es necesario derrotar a otros para lograr algún objetivo, es un entreamiento cotidiano para lograr vencer los vicios o defectos de uno mismo: la pereza, el desgano, el aburrimiento, la falta de motivación, el cansancio mental, los malos hábitos, los malos momentos…

El programa “Juniors” -para menores de 14 años de edad- de Shushinkan Aikikai ofrece a los más jóvenes miembros de la familia una excelente introducción al Aikido. Aprenderán no solo técnicas básicas de Aikido, sino también una variedad de habilidades y principios a través de ejercicios físicos y disciplina mental. La curricula alienta a los estudiantes a aprender la etiqueta necesaria y respeto por la tradición y por las personas mayores, el desarrollo de sensibilidad y paciencia hacia sus compañeros, mientras los mantiene físicamente entrenados y altamente comprometidos a la vez que entretenidos. Aprenden su ubicuidad espacial, el ma-ai (distancia, tiempo, espacio), su lugar propio en nuestro mundo y en su relación con sus semejantes de igual edad, mayores o menores. Este concepto japonés “ma-ai”, distancia, es otra manera de llamar al respeto por el otro, la consideracón del otro desde el punto de vista ético y en la construcción de la propia identidad. El otro como “semejante”. El programa también hace énfasis en la cooperación entre pares, fomentando un agudo sentido de empatía, trabajo conjunto, colaboración, además de la no utilización de nuestras técnicas fuera del Dojo y la incentivación para que los niños y jóvenes en formación estudien, aprendan con alegría en sus Escuelas y colaboren en sus casas. Se fomenta recuperar la Alegría en la práctica y así en la vida diaria.

Se hace hincapié en la disciplina, en mínimos detalles como llegar temprano a clase -cumplir los horarios-, asistir aseado y con el gi limpio, colaborar (no obligatorio) en la limpieza del tatami, prestar atención, escuchar al otro, no hablar en clase, respetar las consignas, respetar al otro (a partir del respeto a su tiempo, su turno, etc), fomentando también que tengan iniciativa en la elección de un juego o actividad, que colaboren con los más nuevos. También se les brinda un momento para compartir alguna vivencia personal o manifestarse frente al resto, afirmando su propio lugar en el Dojo y en este mundo.

Tenemos un sistema de graduaciones mediante cinturones de color (desde el 11º al 6º kyu), que también ayuda al estudiante a desarrollar un sentido de esfuerzo y concentración en la preparación para la presentación de fin de año ante sus pares, padres, familiares y amigos, y lo fortalece para vencer desafíos que habrá de enfrentar en su vida, generándole autoconfianza a medida que va avanzando a través de los grados. La evaluación se hace durante todo el año y se culmina con la presentación grupal de fin de año. Es necesario resaltar que Aikido es un Camino para el mejoramiento personal, para la propia unificación y la armonización con el entorno, por lo tanto no se gradúa de manera rápida y no hay exámenes continuamente. Cambiar de grado o cinturón es un pequeño incentivo, objetivo de corto plazo de cada persona, no un fin en sí mismo y mucho menos el objetivo del Aikido.

La instrucción se centra inicialmente en torno a los ejercicios físicos diseñados para mejorar las habilidades motoras y aumentar la coordinación física. Se enseña a los niños cómo caer sin dañarse físicamente, los principios básicos y movimientos de las artes marciales y las técnicas del Aikido. La clase cuenta además con un tiempo lúdico en el cual los niños, niñas y adolescentes pueden proponer juegos impulsándolos a tener sus propias decisiones y participación activa en la clase. La cooperación y el trabajo en equipo son lo más destacado y puede apreciarse en la colaboración de los niños hacia sus nuevos compañeros en el desarrollo de sus habilidades. No hay competencias en Aikido.

Los niños y jóvenes deben realizar ejercicios regularmente para estar bien física y mentalmente. Manteniendo esta idea en mente, nos esforzamos en alcanzar estos objetivos con ellos: desarrollar conciencia física y mental; mejorar la flexibilidad y coordinación; mejorar la autoestima, confianza en sí mismo y seguridad personal, ganar disciplina y concentración, practicar la cooperación y trabajo en equipo. Combatimos el sedentarismo.

La práctica regular de Aikido produce como resultado un mejor dominio de su propio cuerpo, control de los impulsos, calma interior, mejoramiento en su concentración y rendimiento escolar. El sentido de pertenencia les da asimismo mayor seguridad en sí mismos y la inexistencia de competencias del Aikido fortalece su autoestima y seguridad. En el aspecto físico coadyuva a su crecimiento permitiendo mejorar problemas respiratorios y posturales. En el aspecto social mejora las relaciones con los demás, en la convivencia y la aceptación de los límites.

Las clases están orientadas a brindarles un espacio para explorar y desarrollar su potencialidad física, mental, espiritual y social. Esto desarrolla su sociabilidad y fortalece el carácter.

Pero no hay que olvidar que el Aikido es un arte marcial y como tal también aprenden a defenderse de las agresiones externas y a no paralizarse frente a una situación de riesgo.

Una clase de Aikido para niñas, niños y adolescentes se compone de trote, carreras, saltos, gimnasia, elongación, ejercicios de movimientos básicos, caídas, técnicas con los compañeros y diversos juegos. A través de la gimnasia, juegos, técnicas de defensa personal, posturas y diversos ejercicios en un clima divertido y dinámico, se integran todos los aspectos del aprendizaje de los niños, sin dejar de lado la etiqueta, el respeto y el compañerismo.

Las clases para infantiles estarán (más adelante) separadas en grupos de edades 6 a 8, 9 a 11 y 12 a 14 años de edad. Los padres deben comprometerse y traer a sus hijos para que ellos practiquen todas las clases semanales (por el momento solo contamos con dos clases semanales)

Podrá ingresar a practicar previa entrevista de los padres con el Sensei, firmando una autorización para el menor por parte de ambos progenitores y completando los requerimientos de apto médico firmado por profesional y/u otros exigidos por la autoridad estatal.

Solo necesita ropa de práctica o pantalón largo y remera o buzo preferentemente blanco y ojotas, agua para hidratarse.

Si su hijo o hija están interesados en comenzar esta disciplina le solicitamos que lea las reglas en el link: ETIQUETA DEL DOJO para interiorizarse acerca de nuestra disciplina y también las REGLAS DEL DOJO PARA PADRES Y NIÑOS , a la vez de hablar con su hijo/hija acerca de la disciplina que van a comenzar y sus reglas.